Día sin IVA 2026 en Comercial Vera: 31 de julio
Colocación de losas cerámicas de gran formato: claves para conseguir un resultado perfecto
No hay más que echar un vistazo a las revistas de decoración, o los catálogos de las marcas de baño para darse cuenta, de que los sanitarios suspendidos están de moda. Desde luego, no sin motivo, son más ligeros visualmente, pasan más desapercibidos, y al tener oculta la cisterna, hacen que la decoración del baño en su conjunto sea más espaciosa y de líneas mucho más limpias.
Sin embargo, lo normal en las casas tradicionales son los inodoros y bidets convencionales más o menos bonitos, apoyados en el suelo, con su cisterna a la espalda y de mayor tamaño, sobre todo los inodoros, lo que los convierten, por norma general, en el punto central del baño, cuando lo ideal es que el punto focal de un baño sea la zona de ducha, o el mueble de baño.
Mucha gente, es reacia a instalar sanitarios suspendidos en sus viviendas, o bien porque creen que son más frágiles, o de difícil mantenimiento y/o instalación. Nada más lejos de la realidad. Los sanitarios suspendidos, bien sea el inodoro, o bien sea el bidé son la mejor opción para la decoración del baño. Por eso os detallamos algunas de sus ventajas:
1. Ligereza visual
El sanitario suspendido es muy ligero visualmente gracias a que parece levitar sobre el suelo. Además, al tener oculta la cisterna, es más pequeño, y su presencia relativa en el baño disminuye considerablemente, pasando más desapercibido.
Igual que las terrazas en voladizo, los grandes puentes y otras estructuras imposibles, los inodoros colgados llaman nuestra atención, pues suponen un desafío a las leyes de la gravedad, sobre todo teniendo en cuenta que deben sustentar el peso de una persona, lo cual realizan sin ningún tipo de problema y sin riesgo alguno.
2. Proporciones más bellas
Al poder prescindir del apoyo en el suelo, los inodoros y bidets suspendidos pueden recuperar unas proporciones más bellas y alargadas, además de una geometría más limpia, alejada del armatoste compositivo que son los inodoros tradicionales, incluso los más elegantes.
3. Cisterna oculta
Además, al tener la cisterna oculta, el baño gana en espacio, orden y facilidad de mantenimiento.
4. Más facilidad de limpieza
Tienen una mayor facilidad de limpieza, ya que se puede pasar la fregona por debajo de las piezas de sanitario y evitar así que queden zonas sucias e inaccesibles, tal y como ocurre con los sanitarios tradicionales. Desde el punto de vista práctico, los sanitarios suspendidos nos ayudan mucho en el mantenimiento de un baño limpio.
5. Fácil mantenimiento
Aunque no lo parezca, en caso de rotura de alguna pieza de la cisterna, estas son igual de fáciles de cambiar que los recambios de las cisternas tradicionales.
Conclusiones
Por todo esto, los inodoros y bidets suspendidos son una magnífica opción para la decoración de baños medianamente amplios, pues suponen una sensible mejora estética del baño, aportando ligereza visual, modernidad e higiene.
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